Remedios caseros para las uñas fragiles

La mujer de hoy realiza múltiples tareas no sólo en su trabajo sino también en la casa donde debe efectuar los quehaceres domésticos y, a la vez, atender a sus hijos.
   
Tantas actividades absorben el tiempo de la mujer lo que dificulta que ella pueda cuidarse debidamente sus uñas.


Entonces, nos preguntamos ¿Qué podemos comer para fortalecer nuestras uñas? ¿Existe algún remedio popular y casero que nos puede ayudar a tener uñas hermosas y fuertes?
 

Remedios populares  

Remedio para fortalecer las uñas #1: Remojar por15 a 30 minutos las yemas de los dedos en media taza de aceite de oliva todas las noches antes de acostarse con el fin de hidratar las uñas evitando así que se resequen y se rompan.

Remedio para fortalecer las uñas #2: Remojar de5 a 10 minutos las uñas en una preparación que contenga una cucharadita de cola de caballo seca y 1 cucharadita de consuelda hervidas en una taza de agua. Repetir esta acción varias veces por semana. La cola de caballo es excelente ya que es alta en sílice lo que da fuerza a las uñas débiles y sin brillo.

Otra variante del remedio anterior consiste en remojar las uñas en un té de cola de caballo y luego frotar con las yemas de los dedos, las cutículas con una pasta de consuelda.  Esta pasta se prepara con el polvo de consuelda en una cantidad suficiente de agua para que tenga consistencia.

Remedio para fortalecer las uñas #3: Masajear las uñas con aceite de ricino lo cual alivia las cutículas y la uña resecas y agrietadas.  Para ello se debe aplicar una gota de este aceite a cada una.  El aceite de ricino contiene vitamina E lo cual ayuda a que la uña se fortalezca y, además, le da brillo.

Remedio para fortalecer las uñas #4: Mezclar 2 cucharadas de jugo de papaya con una cucharada de yema de huevo y media cucharadita de aceite de almendra. Aplicar sobre las uñas mediante un suave masaje. Dejar puesto por 30 minutos y, pasado ese tiempo, lavar las manos con agua fría.

Remedio para fortalecer las uñas #5: Extraer el jugo de una naranja o un limón y agregar una cucharadita de azúcar.   Verter en un recipiente y luego introducir las uñas por unos minutos. Luego, sacar y frotar las uñas con una bolita de algodón previamente empapada en aceite de almendra.  Realizar esta acción a diario, preferiblemente antes de dormir.

Remedio para fortalecer las uñas #6: Sumergir las uñas en agua tibia con una cucharada de bicarbonato de sodio durante 15 minutos una vez por semana.

Remedio para fortalecer las uñas #7: Sumergir las uñas en un recipiente que contenga vinagre de sidra todas las noches, antes de acostarse, durante 15 días.

 

Recomendaciones

Algunas recomenaciones para favorecer el crecimiento y fortalecer las uñas son las siguientes:

Lavar los platos sólo una vez al día y con guantes El contacto de los jabones en polvo y líquidos para lavar los platos pueden afectar negativamente las uñas, ya que el químico las ablanda y las hace propensas a que se rompan con facilidad.

Para reducir el contacto de sus manos con los detergentes al lavar platos, se sugiere poner un recipiente grande de plástico en el fregadero o lavaplatos y acumular allí los platos sucios y enjuagados hasta la noche.

Si de todas maneras debe fregar varias veces al día, se recomienda ponerse guantes protectores de látex y, debajo de éstos, guantes delgados de algodón.   Éste último cumple dos funciones:  Servir de mayor barrera contra los detergentes y ayudar a absorber el sudor; lo que empapa las manos y debilita las uñas.

Consumir proteínas. Las uñas y el cabello están hechos de proteínas.   Si, por alguna razón, se observa que las uñas que eran fuertes se están poniendo débiles, frágiles o se estén pelando, es necesario revisar nuestro consumo de proteínas e incluir frijol de soya y carnes blancas.

Consumir ácidos grasos Para asegurar la salud de las uñas y la piel se requiere también los ácidos grasos esenciales que se encuentran en el huevo, las nueces, las verduras, la mantequilla y la leche entera. Igualmente, forman parte de suplementos como el aceite de semilla de lino o linaza.

Cortarse y elimarse las uñas cuando estén remojadas de aceite Si se cortan y liman las uñas cuando están secas, tienden a romperse más fácilmente.  Es mejor hacer ambas actividades cuando las uñas se encuentren húmedas por el aceite. Además; sólo hay que limarlas en una sola dirección, del lado hacia el centro, ya que se liman en ambas direcciones, se debilitan.  Es necesario darles una forma cuadrada, ya que son menos propensas a romperse cuando tienen esta forma.

Repararlas rápidamente Si se le rompe una uña, córtela o limela de inmediato para que no se atore con algo y se rompa aún más.  Sin embargo, si desea salvarla, debe aplicar un poco de pegamento para uñas en la rotura y poner, luego, un pedacito de papel tomado de una bolsa de té encima.  Se espera que el pegamento se seque por completo y se pule la superficie de la uña con una gamuza fina sin quitar el papel.  Finalmente aplique una capa de esmalte transparente encima del papel.

Manténgalas cortas. Si las uñas se rompen con facilidad, lo mejor es mantenerlas cortas.

No se raspe las uñas Existen mujeres que, cuando se les está desconchando el esmalte, tienen la mala costumbre de rasparse las uñas lo que causa que la uña se debilite en su superficie.

Limitar el uso del quitaesmalte. Use el quitaesmalte en pequeñas cantidades y no más que una vez a la semana, ya que su uso excesivo reseca la uña.

Evitar usar endurecedores de uñas y uñas artificiales

Los endurecedores pueden ayudar en un corto tiempo, pero luego pueden dañar la uña levantando su placa.  En cuanto a las uñas artificiales,  estos productos sólo sirven para ocultar el problema, y a la hora de quitarlas, pueden arrancar su superficie y hasta pueden provocar la aparición de hongos al quedar ciertas áreas vacías debajo de la uñas artificiales muy húmedas.

No usar las uñas como herramientas. Las uñas no deben ser usadas como herramientas para desprender etiquetas, abrir grapas (presillas), destapar latas de refresco, ya que se debilitan o incluso se rompen cuando se utilizan o realizar otras tareas cotidianas.

No sumergir prolongadamente las uñas en agua. Un contacto prolongado y repetido con el agua hacen que las uñas se rompan o se pongan frágiles, ya que éstas se expanden al absorber el agua y luego se contraen al evaporarse el líquido y conforme el agua penetra en la uña y vuelve a salir repetidamente, las partes débiles de la uña se debilitan aún más y tienden a romperse.